Estamos viviendo una crisis de sol con un impacto directo en nuestra salud
Definitivamente estamos pasando por una “Crisis de Sol”, lo que parecía ser un percepción individual en un comienzo me llevó a indagar un poco más y al cabo de unas semanas leyendo y buscando información, me parece que no es sólo mi percepción.
En los últimos años, hemos comenzado a experimentar una “crisis de sol” a medida que nuestra sociedad se ha vuelto cada vez más sedentaria y confinada a espacios interiores. Estudios recientes indican que hasta un 40% de la población mundial sufre de deficiencia de vitamina D, una cifra alarmante considerando que esta vitamina es esencial para la salud ósea y el sistema inmunológico. Esta carencia no solo contribuye a un mayor riesgo de enfermedades crónicas, sino que también afecta negativamente nuestro bienestar mental, ya que la luz solar es crucial para la producción de serotonina, el neurotransmisor que regula el estado de ánimo.
Además, la desincronización de nuestros ritmos circadianos, causada por la insuficiente luz natural, ha resultado en trastornos del sueño y fatiga crónica. La “crisis de sol” subraya la necesidad urgente de reevaluar nuestros estilos de vida y prioridades individuales para asegurar que tengamos acceso adecuado a la luz solar, promoviendo así una salud integral y sostenible.
Esta “crisis de sol”, se debe a varios factores, entre los que se incluyen cambios en los estilos de vida, hábitos laborales y patrones de comportamiento social. Aquí algunos puntos clave sobre esta tendencia:
- Estilos de vida sedentarios: Con el auge del trabajo en interiores y el aumento del tiempo que se pasa frente a pantallas, muchas personas pasan menos tiempo al aire libre, reduciendo su exposición a la luz solar, la principal fuente natural de vitamina D.
- Urbanización: Las áreas urbanas, con sus edificios altos y espacios reducidos, a menudo limitan la cantidad de luz solar directa que las personas pueden recibir. Además, la contaminación atmosférica puede bloquear los rayos UVB necesarios para la síntesis de vitamina D en la piel.
- Uso de protectores solares: Aunque se ha promovido mucho el uso para prevenir el cáncer de piel, aun sin poder comprobar su efecto ni disminuir las estadísticas con respecto a esta enfermedad, el uso de protector solar bloquea también la radiación UVB, disminuyendo la producción de vitamina D.
- Dietas pobres en vitamina D: Aunque algunos alimentos están fortificados con vitamina D, muchas dietas modernas carecen de suficiente contenido de esta vitamina, y no todas las personas tienen acceso o eligen consumir estos alimentos.
- Factores geográficos y estacionales: En latitudes más altas, la luz solar es menos intensa y durante los meses de invierno, la producción de vitamina D puede ser insuficiente. Esto afecta significativamente a las poblaciones que viven en esas áreas.
Ver el artículo completo acá: https://diegorebolledo.substack.com/p/estamos-viviendo-una-crisis-de-sol

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